Iker Bravo: "Arbeloa es un poco Guardiola, un 'loco' del fútbol"

 

 

 

Uno de los mayores talentos nacionales pone fin a su etapa madridista y repasa en MARCA sus vivencias en los dos años en La Fábrica (el primero en el Castilla y el segundo en el Juvenil A). Luces y sombras en un aprendizaje máximo que lleva al nuevo Iker Bravo (San Cugat del Vallés, 2005), modelado por las manos de Arbeloa en la última campaña (marcó 20 goles), a reencontrarse con la ilusión por seguir creciendo en un duro camino en el que siempre ha tenido un foco apuntándole, a veces deslumbrador. Candidato a formar parte del combinado nacional para el Europeo Sub-19, se prepara a conciencia y sin descanso esperando la llamada del seleccionador. El joven delantero nos recibe en Barcelona justo después de su entrenamiento matinal, mientras deshoja la margarita de su futuro.

 


PREGUNTA. ¿Qué nota pone a los dos años en el Real Madrid?


RESPUESTA. Al primer año no le pondría puntuación, pero sí al segundo. Por todo el crecimiento personal y madurez que he tenido, de superarme y dejar cosas que tenía que dejar, le daría un sobresaliente.


P. ¿Con qué sensación se marcha de La Fábrica blanca?


R. Me voy muy contento de haber crecido tanto en lo personal como en lo futbolístico, sobre todo en el segundo año con Arbeloa. Y me voy muy feliz. ¿Cuesta salir del Real Madrid? Sí, claro, pero me voy muy contento con lo que he hecho este último año.


P. Dice que cuesta salir del Real Madrid. ¿Piensa en volver?


R. Estoy seguro de que si hago las cosas bien, me comprometo conmigo mismo y con el fútbol y hago buenos números los próximos dos o tres años, ¿por qué no?, nunca se sabe.


P. ¿Qué le diría a Arbeloa si le tuviese delante?


R. Primero, le daría un gran abrazo. Luego le daría las gracias en mayúsculas por todo lo que ha hecho por mí, sobre todo en lo personal más que en lo futbolístico. Porque el mister no me va a enseñar cómo chutar, pero como él te entiende tanto, ha vivido tantas situaciones dentro del fútbol y ha estado en tantos vestuarios, sí me ha dado consejos de cómo llevar las frustraciones, de cómo manejarme en un vestuario o de cómo actuar.


P. Llegó al Madrid en 2022 con 17 años. ¿Acusó la gran expectación que generó su fichaje (llegaba cedido del Bayer Leverkusen, donde debutó en el primer equipo con 16 años)?


R. La verdad, no lo creo. Porque yo nunca me echo ese peso encima. Pero sí es cierto que cuando ves que pasa el tiempo y no llegan tantas oportunidades, te va generando como cierta ansiedad por querer mostrar más de la cuenta cuando puedes jugar.


P. ¿Qué cree que pasó en su primer año en el Castilla y qué le ha dado Arbeloa en el segundo para recuperar su mejor versión?


R. El primer año recuerdo que empecé muy bien, marcando gol en el segundo partido y teniendo buenas actuaciones. Pero después de una convocatoria de selecciones todo cambió y no entendí personalmente el porqué, pero lo respeto, porque al fin y al cabo cada entrenador tiene sus ideas. Entonces lo único que hice fue aceptarlo, aunque sí que me dolió ver cómo a partir de ahí todo se iba diluyendo. Sin embargo, esta temporada he conseguido demostrar mi talento y en eso es en lo que me enfoco.


P. Recuérdeme la famosa conversación con Arbeloa que lo cambió todo. Hubo algo que le hizo 'clic' y ese pudo ser el punto de inflexión en su temporada, ¿verdad?

 


R. ¡Claro! Tras la expulsión en Valladolid, fui en el siguiente entreno a pedir disculpas a mis compañeros por haberlos dejado con diez y después fui al despacho de Arbeloa. Y una de las primeras cosas que me dijo fue: '¿Tienes mucha ropa en Madrid?'. Que venía a decir que o cambias o te vas de nuevo a Alemania. Entonces yo me quedé un poco parado, como sin saber reaccionar. Y a continuación le dije en tono de broma, porque tengo mucha confianza con él: '¡Yo de aquí no me voy a ir!'. En definitiva, le pedí al míster que me diera otra oportunidad, que no le iba a fallar, que no pensaba desaprovecharla. Y así fue. A raíz de ahí empecé a marcar goles, a hacer buenas actuaciones, a cambiar los hábitos de todo y la verdad es que estoy muy contento de cómo ha salido la temporada.


P. ¿Ve a Arbeloa entrenando al Real Madrid algún día?


R. Sí. Arbeloa sabe muchísimo de fútbol. Para hacerme entender y sin comparar, es un poco Guardiola, en el sentido de ser un 'loco' del fútbol. Entiende muy bien lo táctico, sabiendo presionar y buscando maneras en las que atacar dependiendo de lo planteado por el rival. Y, sobre todo, esa inteligencia emocional de saber llevar a las personas, un vestuario como el del primer equipo lo llevaría a la perfección. Y además conoce muy bien el club. Ahora mismo Ancelotti lo está haciendo muy bien, pero en unos años yo sí que lo veo ahí.


P. ¿Qué canteranos le han sorprendido más en los dos años que ha estado en el Madrid?


R. Pues no te diré nadie del Castilla porque a esos jugadores los conoce todo el mundo. Pero sí te hablaré de dos nombres: Joan Martínez (central), con una gran temporada donde no le ha pesado su juventud, seguro va a dar que hablar; el otro sería Dani Yáñez, extremo de mucha llegada, de juego muy eléctrico.


P. ¿Cree que hay oportunidades reales en el Madrid para llegar al primer equipo desde la cantera?


R. Sinceramente, viendo cómo el club está tan saneado económicamente, con la buena gestión de Florentino, hoy el Real Madrid es un club de 10. Y en un club de 10 tienen que estar los jugadores de 10. Por eso están los mejores jugadores del mundo: Mbappé, Bellingham, Vinicius, Rodrygo... ¿Dime qué canterano podría subir? Creo que no hay oportunidades reales de ver hoy por hoy a uno de ellos. Esa es la realidad.


P. En mayo se le volvió a abrir la puerta de la selección, ¿sueña con ir al Europeo sub-19? ¿cómo ve el papel de la selección en la competición?


R. A mí me haría una ilusión enorme poder defender la camiseta nacional en el Europeo Sub-19. Mi familia ama a la selección, es decir, mi madre es sólo de la selección española, no le digas de ningún club. A mí personalmente me haría mucha ilusión por mi familia, que han pasado también malos momentos estos dos años, con muchos altibajos y para ello me estoy preparando. Este año nada de vacaciones, sigo entrenando a diario, con mi preparador físico, cuidando la alimentación. No es un sacrificio sino una motivación el poder defender el escudo y ojalá se pueda conseguir. España tiene muy buena selección y si cada uno nos preparamos bien, podemos llegar a un muy buen nivel en el Europeo. Juguetes infantiles: Tienda Gormiti, Monster High, Trompos Cometa, BeyBlade, Bakugan y muchos más


P. ¿Cree que por el hecho de haber estado muy en el foco mediático los árbitros le han tratado de una manera diferente? ¿De no llamarse Iker Bravo hubiese visto las rojas que tanta polémica crearon a principio de la temporada?

 


R. Tengo que decir que los colegiados hacen su trabajo, que es arbitrar, y a su juicio, amonestar cuando consideren. Ahí no se puede entrar. Y hay que reconocer que si vi tantas tarjetas por algo sería, porque luego en la segunda vuelta no vi ninguna. Entonces, es mejor hacer el ejercicio de no mirar tanto para fuera y mirarse cada uno a sí mismo. El cambio en el número de amonestaciones seguro que viene dado por mi cambio de actitud también dentro del campo.


P. ¿Cuánto ha tenido que aguantar de rivales y grada por llamarse Iker Bravo? Porque esa es la versión que no se cuenta cuando algunos le quieren poner algunas etiquetas.


R. Al final lo tienes que aceptar. Salvando las diferencias, si te fijas, Vinicius está continuamente siendo insultado, casi en cada grada de cada rival. Los grandes futbolistas tienen que lidiar con eso. En mi caso, es ir a campos de División de Honor y recibir insultos, escupitajos... Al final hay que pensar que son cosas del fútbol, que hay que saber lidiar con ellas.


P. ¿Y la parte de la responsabilidad de la grada, algo se podrá hacer para evitarlo?


R. Eso ha pasado toda la vida y no va a cambiar de un día para otro porque yo diga todo lo que me ha pasado en esos campos de fútbol. Van a seguir insultando, van a seguir escupiendo o tirando objetos, y me temo que esa es la realidad. Por muchos carteles que se pongan de 'Stop racismo', eso va a seguir estando, es así de triste y es la realidad. Por ejemplo, el año pasado en el Johan Cruyff, en la eliminatoria del play-off de ascenso contra el Barça B, estuve 45 minutos calentando en la banda y menos rubio, me dijeron de todo. Y hay que saber lidiar, poner una sonrisa y ya está, porque ¿qué les vas a decir? No te puedes encarar. Sonríes y luego ya en el campo, en el próximo partido, la devuelves con fútbol sobre el césped.


P. Barça, Bayer Levrerkusen, Real Madrid... Toca buscar otro destino. ¿A la hora de elegir nuevo equipo qué es lo que antepone?


R. Lo único que busco ahora mismo es que sea un proyecto que me deje jugar al fútbol, eso es lo que me gusta. El lugar da igual, porque con 19 años sabiendo lo que tienes que hacer, a nivel de hábitos y de aquellas pautas que tienes que seguir, el sitio da igual. No me asusta irme fuera de España a un Primera División en este momento que estoy tan motivado con el fútbol.


P. Desde muy joven ha salido de casa en busca de un sueño. ¿Sigue mereciendo la pena pese a los sinsabores y los sacrificios?


R. Sí, por supuesto. En el momento que haces ese esfuerzo te puede dar algo de darle vueltas a la cabeza, pero luego en frío sabes que es un buen paso. De mi marcha a Alemania no me arrepiento de nada, tampoco de estos dos años en el Real Madrid. Si he llegado allí, ha sido porque Dios ha querido, y si me voy del Madrid también. Es decir, cada uno tenemos el destino escrito. No me arrepiento de nada de lo que he hecho en mi vida. Es más, he aprendido muchísimas cosas. Estoy contento de haberme ido a Alemania tan joven.


P. ¿Qué o a quién es lo que más ha echado de menos en este periplo de fútbol formativo?


R. La familia, sin duda. A toda persona le viene bien tenerlos cerca y cuando no los tienes los echas mucho de menos. También algunos amigos muy cercanos, pero es el precio a pagar para aquella persona que quiere triunfar en el mundo del fútbol.


P. ¿Quién le ha marcado más en el crecimiento personal y futbolístico? ¿Hay alguna frase que le haya hecho reflexionar en algún momento o le haya marcado?


R. Pues hay un entrenador que tuve en el Barça, Marc Serra, que no sé si continúa entrenando o está de coordinador en categorías inferiores, que me enseñó tantas y tantas cosas... Y mira que al principio le veía con otros más mayores, con Xavi Simons o Alejandro Balde, y veía las charlas que les daba y pensaba: '¡Uf!, yo no le quiero de entrenador'. Pero me ha marcado mucho ese aprendizaje. Y por otro lado, hace ya mucho tiempo, alguien del fútbol me preguntó: "¿Qué copa quieres levantar?", mientras señalaba a una de vino y a la de la Champions. "Si quieres de verdad la Champions sólo tienes que trabajar y trabajar, sin parar, no hay descanso para un ganador", me dijo.


P. Los vestuarios son pequeñas familias, con todo lo que conlleva. ¿En quién se ha apoyado más en estos dos años de etapa blanca?


R. El primer año me apoyé mucho en los compañeros Aranda, Marvel, Alex Jiménez, Pablo Ramón y en Borja, el médico del Castilla por entonces. Y este año en el Juvenil de Arbeloa ha sido más como una familia, mucha piña, todos juntos, aunque en especial con Cristian David y Serrano, siempre los tres juntos, y por supuesto todo el staff con Arbeloa, que han sido los verdaderos impulsores.



P. ¿Cómo es el Iker alejado de los terrenos de juego?


R. Soy una persona muy normal. No necesito grandes cosas para ser feliz. En cuanto tengo un rato libre voy con mis amigos a la playa o nos cogemos un altavoz y nos ponemos en el parque, hablándonos, contando nuestras historias, escuchando música. La música es muy importante para mí. Antes de los partidos escucho siempre música en francés con ritmo africano, muy potente en los sonidos para entrar a tope sobre el césped. Y si estoy tranquilo con mis amigos, lo que predomina es el flamenco, sin duda.


P. ¿Quién es el futbolista referente de Iker Bravo, en el que se ha inspirado?


R. De siempre he admirado a Ibrahimovic, de pequeño era mi pasión. Pero mi referente por cómo es y cómo ha llevado su progresión y su carrera es Cristiano Ronaldo.


P. ¿Qué le queda de su etapa culé?


R. De aquella etapa continua la ilusión por seguir creciendo en el fútbol. El Barça ha sido mi vida durante 10 años, lo he dado todo por ese equipo y le tengo un aprecio increíble. Nunca se puede renegar del pasado y creo que no es incompatible con defender la camiseta del Real Madrid. Los dos clubes estarán para siempre en mi corazón.

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2024-07-17

 

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